Puedo presumir de poco.
26 diciembre 2011 at 2:44 am booooooti Deja un comentario

Te veo venir de lejos con tus andares particulares que he aprendido de memoria de tanto observarte sin tu permiso. Los fuegos artificiales parecen levitar en el aire mientras te acaricias el cabello. Pareces un ángel en la tierra, aunque esto nunca te lo diría, me tengo que hacer el tipo duro y no quiero mostrar mis tristes cartas antes de empezar la partida. Te digo lo horrible que estás hoy y las pocas ganas que tenía de verte. Te cuento algún problema sin importancia pero que es la excusa perfecta para sacarte una frase de preocupación por mí. Y te acercas a mi oído y me dices que todo va a ir bien y te creo porque me miras con esos ojos tuyos de… todo está bien. Entonces yo sigo tu juego y sé que aunque caigamos, caeremos juntos los dos, y reconozco para mis adentros que es un motivo para no tenerle miedo al fracaso y sigo ciegamente hasta el final.
——————————–
Al rato me despierto y tú ya no estás, volaste y me dejaste aquí pensando en tu ausencia. Triste melancólico y resacoso como nunca y como siempre. Maldigo a todo Cristo viviente y me pregunto tantas cosas… por qué coño me tengo que creer que eres la peor persona del mundo, por qué tengo que hacerme a la idea de vivir sin ti, para qué vivir sin alguien que me joda la existencia y me sonría de la forma que lo hacías tú?. Otras veces fui yo el odiado, el hijo de puta, ahora soy el imbécil que se siente mal por alguien más imbécil aún. Y me duele este triste final, acabar así. “Pero nadie dijo que la vida fuera fácil”, resuena tu voz en mi cabeza.
Me obligo a hacerme a la idea de que no estamos hechos el uno para el otro, me mentalizo en focalizar todo mi odio hacia ti, no lo hizo bien… nada bien, pienso. Todo para no reventar por nuestra manifiesta derrota. Siempre nos quedará el alcohol.
Booooooti, el fuera de juego era evidente.
Entrada archivada en:Sin categoría. Etiquetas:.


Trackback este articulo | Suscríbete a los comentarios vía RSS Feed